Si echamos un vistazo a este 2025 que despedimos, hay un patrón que se repite. Olvida por un momento las cifras de streaming y fíjate en la propuesta artística. ¿Te has dado cuenta? La verdadera innovación ya no mira hacia el espacio exterior, sino hacia la tierra.
Este artículo no es una lista de éxitos al uso. Es una radiografía de una tendencia que ha roto los esquemas: el momento exacto en que el folclore y el terruño hackeó al sistema.
Hemos seleccionado los proyectos que mejor explican este fenómeno. Artistas que, desde el mainstream o desde el underground, han descifrado el mismo código: unir la raíz más profunda con el futuro más digital.
1. La Revolución de la Raíz (Neofolclore)
Este bloque reúne a los artistas que han entendido que para ser verdaderamente modernos, primero hay que escarbar en el origen.
- Rosalía – «Reliquia» (Del álbum LUX) Si Motomami fue un collage, LUX es elevación. Rosalía cierra el año uniendo cantos gregorianos y mística medieval con sintetizadores industriales. Es un ritual sagrado en el año 3000. Innovación temática y sonora que marca la pauta.
- Judeline – «INRI» Con Bodiria, Judeline confirma que es la gran renovadora junto a la catalana. Su propuesta en «INRI» mezcla las raíces andaluzas y árabes con una producción electrónica oscura, casi onírica. Demuestra que el pop del sur puede ser místico, denso y terriblemente moderno.
- Juanjo Bona – Recardelino La reivindicación definitiva. Juanjo ha sacado la Jota del museo para llevarla a la pista de baile. Su acierto ha sido integrar la percusión tradicional con una producción pop brillante y sin complejos. Ha logrado lo más difícil: que el folclore se baile.
- Guitarricadelafuente – Su nuevo sonido Álvaro ha sabido «ensuciar» la pureza. Mantiene el alma de la canción de pueblo y su inconfundible guitarra, pero ahora la envuelve en distorsiones, ecos y atmósferas cinematográficas. Es la nostalgia vestida de vanguardia.
- Milo J – «Bajo de la Piel» La madurez de este chico asusta. Ha fusionado su flow urbano con el tango y el folclore argentino. No suena a mezcla forzada; suena a respeto. Ha resemantizado la música de sus abuelos para que la Generación Z la sienta propia.
2. Arquitectos del Caos (Vanguardia Digital)
En el otro extremo, seleccionamos a quienes rompen la canción pop desde la tecnología, la performance y la estética. Aquí no hay raíz, hay cables y actitud.
- CA7RIEL & Paco Amoroso – «#TETAS» El caos controlado. Un híbrido imposible de funk carioca y drum & bass. No es solo fiesta: es una crítica ácida y performática a la superficialidad de las redes sociales. Energía pura.
- rusowsky – «malibU» El rey de las texturas. Rusowsky eleva el bedroom pop a arte sonoro, usando el pitch y melodías de piano jazz para crear canciones que parecen derretirse en tus oídos.
- LaGore – La propuesta oscura Frente a la belleza, LaGore pone el impacto. Su mezcla de electrónica abrasiva y estética dark es el contrapunto necesario. Nos recuerda que el «indie» también está para incomodar y sacudir, no solo para agradar.
- Latin Mafia – La tristeza bailable Desde México, han redefinido el sonido urbano llevándolo a un terreno emo y gótico. Un «reggaetón triste» que conecta desde la melancolía, probando que no hace falta buscar el hit fácil para llenar estadios.
- Mushkaa & Guillem Gisbert – «CUMBIA AMB EL GUILLEM» La libertad absoluta tiene este sonido. Unir a la voz urbana del momento (Mushkaa) con un icono del indie (Gisbert) sobre una cumbia electrónica demuestra que, en 2025, los géneros musicales han evolucionado.
3. Los Versos Sueltos (Pop Mutante)
Cerramos la selección con dos nombres que juegan en su propia liga:
- Sen Senra («Padiante»): R&B futurista y garage cantado en gallego. La prueba de que lo local es el nuevo universal.
- Aitana («Superestrella»): Mención obligada por abrazar el House de los 90 de forma más agresiva y sintética que el resto del pop comercial.
¿Seguirá esta Tendencia en 2026?
Pues yo apostaría que sí, que vamos a ser testigos de más lanzamientos en esto que he llamado «Vanguardia Ancestral». Aquí te dejo una pequeña playlist, a ver qué opinas:




