Última actualización: 7 Dic, 2025
Hay discos que se escuchan y otros que, sencillamente, se habitan. Lo nuevo de Carlos Gris pertenece, sin duda, a la segunda categoría.
Con ‘Mariposas’, su nuevo EP, no le das simplemente al play; abres una puerta. De repente, dejas de estar frente a tus altavoces para meterte dentro de una historia que huele a lluvia, a crisis generacional y a esas noches que se alargan más de la cuenta porque no quieres que acaben.
Carlos no ha grabado un disco de indie rock al uso; ha construido un refugio. Un lugar donde la elegancia sonora de bandas como The National se da la mano con una honestidad lírica que te invita a quedarte a vivir.
¿En qué habitación prefieres entrar hoy? Te hacemos el tour.
1. La Grieta: El mantra de los 30 (y los 40)
Más que un Himno de estadio, «La Grieta» funciona como un mantra de resistencia para cuando la vida adulta aprieta. El tema captura a la perfección esa sensación de «jugar al despiste», retratando esa crisis vital en la que soñar parece casi un delito.
Musicalmente, respira esa intensidad contenida propia de Snow Patrol, pero lo que atrapa es su estructura: una letra en espiral, un ir y venir constante entre pasado y presente. Es el sonido exacto de ese bucle mental con el que intentamos convencernos de que «todo va bien», aunque sepamos que hay grietas.
2. Dolor de Espalda: El anti-romanticismo
Aquí no hay corazones rotos de película. Hay un «Dolor de Espalda» real, colchones fríos y el olor de otra persona en la ropa usada. Es una forma anti-romántica (y por eso tan real) de medir cuánto echas de menos a alguien.
Si te gusta esa intimidad casi claustrofóbica de Bon Iver o la honestidad biológica de Jorge Drexler, esta canción es tu sitio. Es folk de habitación para cuando el amor se mide en lo incómodo que es dormir solo y lo único que reconoces de tu vida es ese dolor de espalda que te acompaña.
3. Mariposas: La Habitación de Hotel
Llegamos al corazón del EP, situado en el ojo del huracán. Todo parece tranquilo entre sábanas y «ojos iluminados», pero la letra revela una tensión latente.
«Mariposas» narra una relación puntual, un encuentro efímero entre el olor a champú barato y la lluvia de Brighton. Pero lejos de ser una tragedia, esa conexión fugaz sirvió para algo vital: recuperar la esperanza. Las mariposas de la pared se convierten en testigos mudos de que la luz puede volver. Una polaroid de belleza imperfecta antes de que todo se rompa, pero que te dejará un ‘click’ positivo.
4. Un Minuto Más: Bailar sobre el fuego
Aquí el «Sad Disco» deja de ser un género para convertirse en una trinchera. «Un Minuto Más» es la crónica cruda del destierro voluntario en Londres. Es la historia de alguien que lo ha dejado todo atrás para encontrarse cenando «sin amigos un sábado».
La letra golpea donde duele: crecer «poco y mal en un acento extraño» refleja esa frustración de sentirse pequeño ante una ciudad gigante. Pero ojo, el tema no se regodea en la pena. Canalizando una urgencia nerviosa a lo LCD Soundsystem, llega a una conclusión drástica: si no puedes apagar el incendio que llevas dentro, más te vale bailar sobre el fuego. Pura supervivencia.
‘Mariposas’ no es solo un disco de indie pop bien producido. Es una colección de estados de ánimo muy concretos por los que todos hemos pasado. Dale al play si buscas música que te acompañe de verdad, no que solo suene de fondo.




